La celebración del Rocío Chico en Almonte ¿Dos veces y media o tres?




Un artículo de Julio Flores Cala, publicado en La Revista del Rocío, Soñando Marisma nº 17, de la Cadena Ser. Mayo de 2020, Huelva. Julio Flores es responsable del Centro de Estudios Rocieros y Bibliotecas Públicas Municipales de Almonte Concejalía de Cultura (Ayuntamiento de Almonte).

Intentaré justificar a continuación el título que ha podido sorprender a muchos de los lectores de esta ya consolidada revista. Todos sabemos de la suspensión de la Rome-ría del Rocío de este año 2020 y del tras-lado de vuelta de la Imagen a la aldea que debió producirse el domingo 24 de mayo. Por tanto, la Patrona de Almonte se queda más tiempo con su pueblo por la crisis del COVID-I9 y sería una de las estancias más largas de la historia (21 meses, la segunda. de forma documentada, ya que la primera fue de 1755 a 1758, unos dos años y medio aproximadamente, puesto que se desconoce la fecha concreta de su vuelta, aunque ya en 1758 estaba en la aldea para la Romería: su traslado fue debido al terremoto de Lis-boa. el I de noviembre de 1755).

Por tal motivo. El Rocío Chico. la tradición rodera más joven (desde 1813) habrá de celebrarse este año en el mismo pueblo de Almonte durante las fechas fijas del 18 y 19 de agosto. Pero. ¿Sería la primera vez que ocurriera? Pues no, y retrocedamos en el tiempo. La Hermandad Matriz de Almonte decide construir un nuevo Santuario en los años 60 y con la intención de ganar más tiempo para realizar una obra que duró más de lo previsto en un principio, determina la fecha del sábado 15 al domingo 16 de junio de 1963 para trasladar la Imagen al pueblo y así se hizo, entrando la Virgen en la parroquia a las 9:30 h de la mañana del 16 de junio. Así pues El Rocío Chico de 1963 se celebró por primera vez en Almonte, en sus calles adoquinadas y no sobre las tradicionales arenas de la aldea y además coincidió con el 150 aniversario del mismo (1813-1963) como se recogió en los programas de mano de cultos y carteles: El Ilustrísimo Ayuntamiento de Almonte, clero parroquial y Hdad. Matriz de esta Villa, consagran a su excelsa titular María santísima del Rocío solemnísimos cultos en cumplimiento de voto de acción de gracias que este pueblo hizo en 1813, y que hoy se conoce ron el nombre de "El Rocío Chico' que se celebrarán excepcionalmente y por primera y única vez en la Parroquia de la Asunción de esta Villa, por hallarse la Santísima Virgen en Almonte, con motivo de la edificación de su nuevo Santuario. Se vivió entonces un Rocío Chico especial, diferente y único hasta entonces. Un Rocío sin arenas y sin el olor de la marisma.

Por otro lado, en agosto de este año 2020. Almonte renovará el Voto de acción de gracias del Rocío Chico también en su parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción como ocurriera 57 años atrás. Sería la segunda vez que se celebraría el Rocío Chico en Almonte.

Pero ¿entre 1963 y 2020 se ha celebrado alguna otra vez en el pueblo?

Cartel de la Venida de 1984. 
  

Veamos qué ocurrió en el traslado de la Virgen del Rocío a su pueblo en el año 1984. En este traslado, la Imagen de Pastora no se efectuó una vez terminado El Rocío Chico, esto es, del 19 al 20 de agosto, como ya venía siendo habitual desde mediados del siglo XX, sino durante el propio Rocío Chico: la Virgen salió de la aldea el mismo día 18 de agosto por la tarde y llegó al pueblo el 19 de madrugada. Ese año de 1984, por tanto, la Función Solemne del Voto del Rocío Chico se celebró en el mismo pueblo de Almonte el 19 por la tarde noche (a las 21,30 h), una vez colocada la Imagen en el altar de la Parroquia almonteña desde la media mañana. Li razón fue la de hacerlo coincidir con el fin de semana, sábado 18 y domingo 19, para que pudiera asistir un mayor número de devotos, al igual que ocurriera en las tres venidas anteriores (63, 70 y 77). Este hecho viene a confirmar que el Rocío Chico de 1984 se celebró en Almonte, o en todo caso, entre El Rocío y Almonte, a caballo entre los dos núcleos, ya que el Rosario se adelantó a la noche del 17 y la procesión eucarística a la mañana del 18, pero el Voto de acción de gracias para siempre jamás, acto central de esta manifestación rodera, se celebró en el pueblo. Podría decirse, por tanto, que fue la segunda vez que ocurrió, pero no con la totalidad de los cultos, por lo que se podría decir a medias. En definitiva: En 1963, la primera vez, en su totalidad; en 1984, la segunda, pero de forma parcial: y en 2020, prevista la tercera, también en su totalidad (si las circunstancias lo permiten) ¿Fueron tres veces o dos y media?: que el lector lo decida. 

Nuestra Señora del Rocío a su llegada a la Parroquia de la Asunción en la mañana del 19 de agosto.


¿Sabías que en el mes de noviembre se celebró algunos Traslados y Romerías de la Virgen del Rocío?




Nuestra Señora del Rocío con sus galas de Pastora. 1957. Fotografía de Haretón.


La devoción a la Virgen del Rocío tiene hoy en día un calendario fijo. Las fiestas y celebraciones que se celebra en honor a la Blanca Paloma, han ido regulándose y fijándose definitivamente durante el siglo XX: la Romería del Rocío en Pentecostés, los Traslados a Almonte y Rocío Chico en agosto, y la Candelaria o Fiesta de la Luz en febrero.

Como es sabido, las Venidas de la Patrona de Almonte a su pueblo vienen celebrándose al menos desde 1589 como muestra la documentación. Sin fecha fija, los almonteños la trasladaban en forma de rogativas para encomendarse e implorar a su Reina, ya fuera cualquier mes del año. No es hasta 1956 cuando queda fijado la tradición de los Siete años, debiendo cumplirse el ritual en agosto, después de la celebración del Rocío Chico, permaneciendo la Santísima Imagen hasta el día de la Ascensión, una semana anterior a Pentecostés.

Varios de esos Traslados celebrados en los siglos anteriores, ha coincidido en el mes de noviembre. Así lo atestiguan las actas capitulares del Ayuntamiento de Almonte. El primero de ellos ocurre en 1726, fijándose el 26 de dicho mes de noviembre: ”… de que su Divina Majestad nos envíe el Santo Rocío de sus Aguas poniendo por intercesora a su bendita Madre y Patrona del Rocío, que se venera en su ermita extramuros de esta referida Villa y que para hacerlo con todo acierto se hacía preciso el traer a Nuestra Señora a que resida en la Parroquial de esta Villa, según el estilo y costumbre …”.

Pocos años después, en el primer día de noviembre de 1755, un terremoto con epicentro en Lisboa, afecta gravemente a la techumbre del Santuario de la Virgen del Rocío, viendo que trasladarla poco después para la gran reforma que sufrió el edificio, inaugurándose posiblemente en 1758.

Regreso de la Virgen del Rocío a su Santuario por el Camino de Los Llanos. 1957.


No volveremos a tener más referencia de las Venidas producidas en noviembre hasta el año 1919, año de la Coronación Canónica. Ocurrió el día 14 para las mejoras que se llevaría a cabo en el Camarín de la Virgen “…Fijar el día para trasladar a la Santísima Virgen del Rocío de su ermita a esta villa con motivo de la obra que está en proyecto y en breve se va a llevar a efecto en el Camarín de la Señora … “. Sería entonces cuando Almonte vería a su Excelsa Patrona recién coronada en el pueblo y luciendo su brillante corona de oro labrada para aquel acontecimiento celebrado el 8 de junio.

Diez años después volvería a Almonte. Ocurrió un día como hoy, el 27 de noviembre “… Con motivo de la pertinaz sequía que tanto perjudica los intereses agrícolas de aquel pueblo, unánimemente se acordó por este trasladar a Almonte, en rogativas la peregrina y milagrosa Imagen de la Blanca Paloma… “. De aquella estancia de la Virgen de los almonteños en la Parroquia de la Villa, quedó inmortalizado la visita del Ilustre Poeta moguereño Juan Ramón Jiménez, fotografiado frente al azulejo conmemorativo de la Coronación Canónica de la torre parroquial junto a miembros de su familia.

Sería la de 1929 la última vez que la Blanca Paloma haya venido a Almonte en el mes de noviembre. Pero no solo las traslaciones ha sido participe en acontecer en el referido mes. Debemos de retroceder al siglo XVII cuando a lo que llamamos hoy como Romería del Rocío se celebraba el 17 de septiembre.

Juan Ramón Jiménez con el Doctor Luis López Rueda (marido de Manuela Jiménez, prima del poeta) y sus hijas Carmela y Manola López (en el centro), fotografiado por Inés Camprubí (sobrina de la mujer de JRJ Zenobia Camrpubí). Almonte (Huelva) hacia 1929. Dato tomado de: Juan Ramón Jiménez, Album. Madrid, Residencia de Estudiantes, 2009, p. 299.


El nombramiento de Nuestra Señora de las Rocinas como Patrona de la Villa de Almonte el 29 de junio de 1653 daría pie a elegir un día para celebrar una fiesta en su honor, eligiéndose el 17 de septiembre, cuando por entonces se celebraba el Dulce Nombre de maría, esta celebración se trasladó a fines del siglo XVII, concretamente al día12, pero ya por entonces, en 1670, la Fiesta a la ya llamada “Nuestra Señora del Rocío”, fijaba nuevo día y mes de celebración, en el segundo día de pascua de Pentecostés.

Pero antes de esto, en 1659, en plena crisis con la Guerra de la Restauración de Portugal, la Romería no pudo celebrarse el 17 de septiembre, debido también a los problemas económicos de las arcas municipales, acordándose que “…se transfiere esta Fiesta para el primer domingo del mes de noviembre que se celebra la fiesta del Patrocinio de su Majestad, la Virgen Santísima, Nuestra Señora, y este día se haga como la Fiesta que este Cabildo tiene obligación de hacer a Santa María del Rosío, conforme el dicho voto y se entiende por este año…”.

Representación de la Virgen del Rocío en la segunda mitad del siglo XVII. Azulejo de Ntra. Sra. Del Rocío del año 1696. Autor desconocido. Patrimonio de la Hermandad Matriz de Almonte.

Un hecho inaudito en comparación en el marco estacional en la que estamos acostumbrados hoy en día en época primaveral. Aunque el frío y la lluvia ha hecho mella en contadas ocasiones en las últimas Romerías.

Javi el almonteño

La almonteña Juana Trujillo, fundadora de la Hermandad del Rocío de Benacazón en 1914


Con motivo del Centenario de la Hermandad del Rocío de Benacazón en pasado 2016, y ante la incertidumbre de la vida de su fundadora, mi amigo José Valero natural de Benacazón y yo, nos pusimos manos a la obra para sacar a la luz y unir las piezas del puzle que faltaba sobre esta almonteña un tanto desconocida.

Según se cuenta, en el siglo XIX el gremio de piñoneros del pueblo sevillano de Benacazón, realizaban la tarea de cortar en el Coto del Lomo del Grullo cuando conocieron por la cercanía del lugar la Romería del Rocío.

No fue hasta 1914 cuando esta localidad iniciase la fundación de su propia Hermandad que pasaría a estar en la nueva nómina como Filial de la Primitiva Hermandad Matriz de Almonte. La Hermandad quedó constituída en 1915 y realizando su primera Romería en 1916, siendo amadrinada por la Hermandad de Villamanrique.

En esta tarea tuvo que ver una almonteña, que se llamaba Juana Trujillo Franco, de la que sabemos que era maestra nacional, al igual que su prima hermana, la celebre candelaria Coronel Trujillo, quien consagró 35 años de su vida a la enseñanza de las mujeres de Almonte. Obteniendo premios de Gobernadores, de Inspectores, de Juntas Locales, de la Diputación de Huelva y Ayuntamiento de Almonte. Además fue propuesta para la Cruz de Alfonso XII, pero los preparativos se quedaron en su tramitación al producirse su muerte el 25 de enero de 1923.

La almonteña Juana Trujillo Franco, fundadora de la Hermandad del Rocío de Benacazón. Fotografía entorno a 1915

Los padres de Juana fueron los señores Antonio Trujillo Pérez y Luciana Franco Endrina, del cual tuvieron cuatro hijos; Juana, Dolores que falleció con 23 años, Ángela que también falleció con 8 años de tuberculosis y José María, este último que nació sobre 1867. La señora Luciana Endrina muere en 1875. Juana y Juan marcharon a finales del siglo XIX hacia Benacazón, llevándose consigo a su hermano José María.

¿Era el marido de Juana el señor Manuel Mata Caballo originario de Benacazón, o solo avecindado? En los años 1917 y 1918 aparece un Hermano Mayor de la Hermandad benacazonera con el nombre de Manuel Mata ¿Era Manuel Mata marido de Juana? la respuesta es sí.

Manuel Mata residió en Almonte en una casa justo detrás del actual monumento a la Virgen del Rocío vestida de Pastora, en la plaza de su mismo nombre.

Entre 1881 y 1890 ejerció de médico en Almonte un tal Francisco Mata Caballo, hermano de Manuel. Tenemos constancia de la renuncia de Manuel Mata como médico en Benacazón en 1914 para ejercer en Almonte, del cual renunciaría el 11 de junio de 1916, volviendo a Benacazón y ejerciendo como Hermano Mayor de dicha Hermandad del Rocío en los años 1917 y 1918.

¿Motivaron al matrimonio la estancia en Almonte en 1914 para crear la Hermandad? El proceso de la fundación de la Hermandad de Benacazón coincide mientras Manuel Mata ejercía de médico en la localidad almonteña.


Fotografía realizada en el año 1925 en el patio del casino de Joselito el de Juana. De izquierda a derecha: Lorenzo Martín, Don César Borrachero, Damian Morales, Juan el de la trapera, Floro (padre de Antonia y Nieves la de Floro), Joaquín Barberá, Joselito el de Juana (que regentaba el casino), José M. Trujillo (secretario del juzgado), Manuel Gozou y José de la Rosa (secretario del ayuntamiento). Fotografía de: Juan Manuel Garrido Barberá

En cambio del hermano de Juana, José o José María Trujillo, que marchó con su hermana a Benacazón, lo registramos entre 1905 a 1924 como Secretario Judicial y Concejal en el ayuntamiento de esta localidad sevillana. José María se casa en 1901 con Ángela Vargas Fernández, hija de José Vargas Correa, alcalde de Benacazón en los años 1882, 1883, 1884 y 1888, que fallece en 1902. Del matrimonio nace en 1904 su primera hija, Ángela, que fallece con 8 meses de edad un año después. En 1906 nace su segundo hijo, José María Trujillo Vargas, naciendo tres años después otra hija de la cual recibió el mismo nombre de su primogénita, Ángela.

Por parientes actuales de Juana Trujillo, sabemos que acogió a su sobrino José María Trujillo Vargas en adopción, al no tener descendencia alguna. Tal como observamos en la fotografía de principios del siglo pasado, Juana aparece agarrando a su sobrino José María (primeros de la izquierda) en casa de su prima Candelaria Coronel en Almonte. Sabemos por los mayores de Benacazón que José María también ejerció el cargo de Secretario Judicial en el pueblo como su padre, marchando posteriormente a Madrid. En 1938 publicó Clarín de Gesta, con prólogo del Padre Fr. Juan Fernández, era a beneficio del Acorazado España, un gigante de acero hundido en la bahía de Santander en 1937, reventado por una mina.

La familia Coronel Trujillo en Almonte. Fotografía entorno a 1915
De izquierda a derecha: José María Trujillo, Juan Trujillo Franco, Pepa Franco Trujillo (sentada) junto a Juan Manuel Lagares Coronel, Candelaria Coronel Trujillo junto a la niña María Dolores Lagares, Juana Coronel Trujillo, Juana Franco Trujillo, Catalina Taillafert Coronel y debajo sentada Matilde Coronel Trujillo sosteniendo a la niña Juanita Taillefert Coronel y a su lado la niña Candelaria Lagares Coronel.

De Trujillo Vargas, que lo llamaremos así para no confundirlo de su padre Trujillo Franco, siguió teniendo contactos directos con sus familiares de Almonte y asistiendo a la Romería del Rocío. Conocemos poco de él, pero su vinculo rociero se atestigua cuando en 1953 es invitado por la Real y Pontificia Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte para dar un pregón del Rocío el 18 de mayo, por los micrófonos de Radio Nacional de España, emisora de Sevilla, de la que fue publicado en un formato cuartilla impresa por Casa Zaragoza en Sevilla.

Primer Pregón del Rocío por José María Trujillo. 1953


José María falleció en Madrid con algo más de 80 años.

José María Trujillo Vargas en la Romería del Rocío. Años 40 o 50

José María Trujillo Vargas en la Romería del Rocío. Años 40 o 50



Sobre el paradero de Juana Trujillo y de su marido después de la fundación de la Hermandad nos da cuenta de su vinculación aun con el pueblo Benacazón en 1919, cuando realizan donaciones para la corona de la Santísima Virgen del Rocío por su Coronación Canónica junto a su hermano José María y familia.

Don José María Trujillo, 2 pesetas.
Doña Isabel Vargas, 1 peseta.
Don Manuel Mata, moneda de oro de 10 pesetas.
Doña Juana Trujillo, moneda de oro de 10 pesetas.
El niño José María Trujillo, moneda de oro de 10 pesetas.

También aparece un tal José Franco que dona 0,25 pesetas ¿era el tío de Juana?

El padre de Juana, Antonio Trujillo, aparece vecindado en la localidad onubense de Niebla en 1901 ¿fue posteriormente Niebla el destino de Juana y de Manuel Mata? la respuesta es sí, en 1932 aparece como Médico y Teniente Alcalde de Niebla Manuel Mata Caballo

La Hermandad del Rocío de Benacazón que ostentaba el número 11 como Filial de Almonte, siguió asistiendo a la Romería cuando en los años centrales de la década de 1920 dejó de asistir por razones que obviamos, perdiendo su puesto al actual número 13, pasando la Hermandad de Rociana a ocupar  el lugar 11 y la de Carrión de los Céspedes que se funda en 1925 al puesto número 12.


Por Javi el almonteño y José Valero

Bibliografía:

VV.AA, Enciclopedia El Rocío, editorial Anel de Granada, 1981.

Archivos de los Juzgados de Paz de las localidades de Almonte y Niebla.

Fotografías cedidas por Candelaria Morales Coronel, Manuel Ángel López Taillefert y Juan José Garrido Barberá.

www.xlsemanal.com

BOAS (Boletín Oficial de la Archidiócesis de Sevilla) nº 915, 14 de julio de 1919, pp. 445-446 

Fotografías inéditas del Traslado de la Virgen del Rocío a Almonte de 1949-1950





Desde el año 2016, venimos exponiendo desde este blog una serie de fotografías sobre la devoción a la Virgen del Rocío, realizadas por quien fue Hermano Mayor en dos ocasiones de la Hermandad del Rocío de Triana, D. Pedro Tierno Lázaro.


El primero de los álbumes recogía fotografías de los años centrales del pasado siglo sobre la Romería del Rocío, abarcando las décadas 30, 40 y 50. La segunda parte, registraba un acontecimiento muy especial para Almonte, se trataba del 300 aniversario del Patronazgo de la Virgen del Rocío sobre el pueblo almonteño. Imágenes inéditas que recogían distintos aspectos de la procesión que se produjo en la mañana del 19 de agosto de 1953.

Este 2019, el Rocío vivirá de nuevo júbilo por el primer Centenario de la Coronación Canónica el próximo 8 de junio, pero en agosto, acontecerá el rito más antiguo que se conoce de esta gran manifestación religiosa, la Santísima Virgen del Rocío volverá después de Siete años a su pueblo de Almonte, como manda la tradición. En este caso, el tercer y último álbum de la familia Tierno Conradi, está dedicado al Traslado de la Virgen del año 1949.

Se trata de 4 instantáneas inéditas; las tres primeras recogen el momento de la bajada de la Imagen de la Virgen del altar del Chaparral, justo después de haberse retirado las prendas que la cubrían del camino, y en otro momento de la procesión, la Virgen aparece en dirección hacia la Parroquia de la Asunción. La cuarta fotografía sitúa a la Virgen en el Real del Rocío cuando volvía de Almonte tras 9 meses en 1950.

Agradecemos eternamente a la familia Tierno Conradi de estos momentos inmortalizados que quedarán para el recuerdo de todos.



Con motivo de la restauración de la Parroquia de la Asunción de Almonte tras los acontecimientos producidos por la Guerra Civil, fue motivo principal para trasladar a la Patrona almonteña a la población y celebrar este hecho. Recordemos que la última Venida se produjo en 1939 por la finalización de la Guerra. Este Traslado enmarca también un momento histórico, y es que era la primera vez que el Niño de la Virgen vestía de "Pastorcito" a juego con el traje de la Virgen. Regalo de la Hermandad del Rocío del Niño de la Palma del Condado. La Virgen hizo entrada en Almonte en la mañana del 20 de agosto.

Traslado 1949. Foto Pedro Tierno

En estas dos imágenes recogen el momento en el Chaparral de bajar a la Virgen del altar tras haber retirado el párroco el guardapolvo y pañito que la protegían del camino.



Traslado 1949. Foto Pedro Tierno



La Virgen procesiona hacia la Parroquia, y por el recorrido, penden de los balcones las ricas telas de las casas para adornar su paso entre palmarates y flores blancas.
Traslado 1949. Foto Pedro Tierno



Hasta el año 1977, la Virgen era cubierta por el Guardapolvo y pañito en el interior del Santuario, pero cuando regresaba a la Aldea, al menos desde las primeras décadas del siglo XX, se levantaba un altar frente a la plaza del eucaliptar, haciendo esquina en la calle Romería, para retirarle estas prendas del camino y procesionar hasta la ermita con sus galas de Pastora. En la siguiente fotografía, muestra  a la Virgen en el Real del Rocío en su llegada frente a la Hermandad de Huelva. La Virgen llegó a su Santuario en la tarde del 18 de mayo.

La Santísima Virgen iba estrenando un sombrero elaborado en los talleres de Carrasquilla.
Regreso 1950. Foto Pedro Tierno

 Javi el almonteño

Fotografías inéditas del derribo del antiguo Santuario del Rocío. 1963



Desde aquel 31 de julio de 1961 en el que se celebró el histórico Cabildo General en la parroquial de Almonte para acordar construir el nuevo y actual Santuario, se ha escrito muchas páginas, pero quizás haya pasado más desapercibido lo que supuso la posterior demolición de la vieja ermita, que a día de hoy, muchos no han perdonado.

Este 2018, se ha cumplido 55 años de aquel derribo tan doloroso para muchos, y satisfacción para otros, en el que daba paso a un edificio más amplio y que cumplía todas las necesidades que la anterior se veía incapacitado. Una vez organizada la comisión de obras, presentado el proyecto del nuevo Santuario por los señores Balbotín y Delgado Roig, la Virgen debía de ser trasladada hacia a Almonte el 15 de junio, dos meses antes de agosto, como era costumbre, con la idea de comenzar las obras lo más pronto posible.

ABC informaba  que una concentración que se calcula entre noventa y cien mil personas ha tenido lugar en esta villa con motivo del traslado procesional de la Virgen del Rocío, desde su ermita al templo parroquial. Después de ocho horas de marcha, a campo través y por las arenas da la Marisma, el cortejo procesional, iluminado con antorchas, llegó a las afueras de Almonte, donde en el lugar denominado "El Chaparral" aguardaban el obispo de Huelva, doctor Cantero Cuadrado; gobernador civil, señor Pérez Cubillas; presidente de la Diputación Provincial, señor Zorrero Bolaños; vicepresidente de la corporación citada, señor Camacho; capitán de la Guardia Civil señor Infante, y alcalde de la villa, don Heliodoro Carrión. La salida de la ermita fue presenciada por SS. AA. RR. Doña Isabel Alfonsa y Doña Esperanza de Borbón, que acompañaron a la venerada imagen hasta el límite de la aldea del Rocío. En la, gran explanada se produjeron escenas de extraordinaria fuerza y emotividad al ser llevada la Virgen del Rocío, vestida de Pastora, al improvisado altar, donde el obispo procedió a descubrirle el rostro, que la imagen traía cubierto para evitar el polvo en el largo camino. Seguidamente, y a hombros de los almonteños, la venerada imagen fue llevada entre oraciones y clamores por la calle Vizconde de la Palma del Condado y Plaza del Ayuntamiento, bellamente exornadas. Doce horas tardó el cortejo desde su salida de la ermita de la aldea del Rocío al templo parroquial de Almonte, donde la Blanca Paloma será albergada mientras duran las obras de construcción del nuevo santuario. Dentro de unos días se procederá a la demolición de la ermita e inmediatamente seguirá la erección del santuario, toda -vez que la Hermandad Matriz, presidida por don Antonio Millón, espera trasladar a la venerada imagen con suficiente antelación, para la famosa y universal romería del próximo año.

Abeulas almonteñoas por el camino portando los enseres de su Patrona. Foto Serrano


Momento de retirarle el pañito por el Obispo de Huelva Cantero Cuadrado. Foto Serrano

La Virgen del Rocío por la Plaza de su mismo nombre. Foto Periánez

Una vez la Santísima Virgen en Almonte y con la autorización expresa del Obispado, para proceder al derribo de la Ermita, el día 18 de julio de 1963, a las diez de la mañana, se oficiaba la última misa en la misma, por el capellán del Rocío, reverendo D. Francisco de Guevara Sánchez. Inmediatamente después de terminar la Santa Misa, comenzó el desmontaje del retablo y camarín de la Virgen, por un especialista en estos trabajos y varios operarios que habían llegado aquella misma mañana de Sevilla, para tal fin.

Para el derribo de la Ermita, se solicitó presupuestos a los maestros de obras de Almonte, D. Alfonso Medina Pérez, D. Isabelino Báñez Huelva, D. Isaac Báñez Huelva y D. Alfonso Roldán Cruz, siendo aceptado por más ventajoso el de D. Alfonso Roldán Cruz, que lo realizó por un importe total de 155.000 pesetas.

El almonteño Alfonso Roldán Cruz en el derribo de la ermita

Puerta del Sol en el derribo del Santuario a finales de 1963


Alguna que otra fotografía se ha publicado de aquella demolición, siempre enfocado al exterior del edificio, mostrando en aquella emblemática fotografía la llamada Puerta del Sol,  que estuvo albergada durante dos centurias en el famoso “Cuarto de los milagros”. Hace unos días, aparecía en el grupo de facebook “Fotografías antiguas de Almonte, el Rocío, Matalascañas y Doñana”, diez imágenes inéditas del derribo de la ermita. Se trata de unas instantáneas realizadas por el almonteño Fernando Alfaro, trabajador por entonces de la Hermandad Matriz, y que cámara en mano, realizó un amplio reportaje con más de cien fotografías de todo el proceso del derribo.
Las imágenes muestran el proceso de la misma desde el interior del Santuario, hasta ahora desconocidos para muchos, y que en ellas, muestran perspectivas muy desconocidas de la ermita, admirándose su cubierta, coro, presbiterio y la desnudez donde había estado durante dos siglos el retablo-camarín de Francisco de Acosta.


Fotografías inéditas tomadas el 13 de septiembre de 1963


Única nave del Santuario. Observese el coro en la segunda planta; a la izquierda de la nave la que fue entrada principal de la ermita primitiva llamada "Puerta del Sol", quedando albergada en el cuarto o sala de los milagros.

Fotografía de Fernando Alfaro

La cubierta, reformada en 1915 por el parroco Juan Luis Cózar y Lazaro.

Fotografía de Fernando Alfaro

A la derecha de la imagen la entrada al "Cuarto de los milagros" y observese en las paredes de la nave el lugar que ocuparon las diferentes lápidas conmemorativas
Fotografía de Fernando Alfaro
Misma perspectiva del interior antes de la demolición con la Virgen en su camarín.
Años 50

 Pinturas que quedaban ocultas tras el retablo. Posiblemente del siglo XVIII

Fotografía de Fernando Alfaro

Escalofriante la desnudez que deja la ausencia del retablo. Una vista atrás del retablo-camarín en todo su esplendor.

Detalles del retablo-camarín

Ntra. Sra. del Rocío en su camarín

Pinturas del arco del presbiterio
Fotografía de Fernando Alfaro

Las ventanas del altar mayor
Fotografía de Fernando Alfaro

Fotografía de Fernando Alfaro

Fotografías de la fachada y lateral de la ermita
Fotografía de Fernando Alfaro

Fotografía de Fernando Alfaro

Fotografía de Fernando Alfaro

Javi el almonteño

Bibliografías:

MILLÁN PÉREZ, A.. Memorias de la construcción del nuevo Santuario del Rocío. 1963-1969, Sevilla, 1995.

ABC de Sevilla, 18 de junio de 1963. Pg. 28.

Sombrero de la Virgen del Rocío de 1913. Regalo de Manuel Moreno Acevedo

Fotografía de Basilio Alcañiz. Centenario del Rocío Chico de 1913



A las puertas de la Procesión Extraordinaria del centenario de la Virgen del Rocío por su Coronación Canónica que tendrá lugar el próximo día 8 de septiembre, retrocederemos en el tiempo hasta el año 1913, cuando se cumplía el Centenario del llamado Rocío Chico.

En julio de aquel año saltaba en los medios la noticia de que Almonte iba a celebrar en agosto el 100 aniversario del Rocío Chico. Sería por entonces la segunda Salida Extraordinaria producida en lo que iba del siglo XX. La noticia se haría llegar a la invitación de las Hermandades Filiales para asistiesen a los actos previos de la procesión. Una de las novedades de esta conmemoración, sería la del atuendo de la Virgen, acostumbrada a vestir anualmente por el denominado traje de Reina, la prensa avisa de que llevara el “gracioso traje de Pastora”, “con el solo fin de que los forasteros que concurran a las fiestas del Centenario puedan verla”.

Agosto de 1913. Fotografía de Basilio Alcañiz

El atuendo de Pastora es utilizado para trasladar a la Virgen del Rocío desde su ermita hasta el pueblo de Almonte, y viceversa. No hacía mucho de que la Virgen había visitado su pueblo, lo hizo el 21 de diciembre de 1912, permaneciendo en la villa almonteña hasta la segunda semana de mayo de 1913.
Acercándose las fiestas del Centenario, la Hermandad Matriz encargó un nuevo sombrero realizado en Madrid, pero, los gastos corrió a cargo del que era alcalde de Almonte, don Manuel Moreno Acevedo. Alcalde desde 1909 hasta 1913, quiso obsequiar a la Virgen por su amor y devoción a su Patrona tal y como lo heredó de sus antepasados, y que el dinero de la Hermandad fuese para los gastos de la celebración del Centenario.

Manuel Moreno venía de una estirpe de personajes ligados fielmente a la Santísima Virgen del Rocío, entre camaristas, Hermanos Mayores y miembros de junta de la Hermandad Matriz de Almonte. A principios del siglo XX, era uno de los quince primeros contribuyentes del pueblo.

El almonteño Manuel Moreno Acevedo


Como curiosidad, un grupo de almonteños en 1998 vieron la necesidad de realizar un nuevo sombrero de copa alta, a semejanza al de 1913, estrenándolo en el Traslado de aquel año diseñado por Mamé de la Vega. Ocurriría lo mismo en el Traslado de 2012. Lamentablemente el sombrero de Manuel Moreno de 1913 se encuentra desaparecido.


Traslado de 1998
Fotografía de Eugenio Ramírez

Detalles de los lazos. Fotografía de Internet

Regreso al Rocío de 1999. Doñana Tv

Traslado de 2012

Fotografía de Javier Coronel. 2012

Detalles del sombrero. Fotografía de Internet

Detalles del lazo. Fotografía de internet. 

A continuación, describimos el artículo publicado en el periódico “La Provincia” de Huelva del 26 de julio de 1913, titulado “De Almonte”, donde se nos informa de la adquisición del sombrero de la Virgen, y una descripción muy detallada del mismo.


De Almonte

Para la virgen del Rocío. —Sombrero de pastora.

Acompañados del digno juez de esta villa don Julio González Medina, asimos el honor de visitar ayer a la distinguida señora doña Ana Valladolid, quien nos recibió con la amabilidad que en aquella casa es habitual.
Nuestra visita tenía por objeto ver el sombrero de pastora que ha regalado el acaudalado propietario de esta localidad don Manuel Moreno Acevedo a Nuestra Señora del Rocío.
El sombrero fue encargado a Madrid por la Hermandad (Matriz), y don Manuel Moreno, como verdadero devoto de la Virgen, por sus antepasados, por sí ha pagado su importe, con el fin de que la hermandad ingrese el referido importe como donativo para los  festejos del Centenario del “Rocío Chico”
El sombrero es de un gusto exquisito, la paja es finísima, y seis adornos son flores silvestres, amapolas, panchitos, campanillas, lirios, flor de jara, lampazos y espigas de trigo; cáenle, te con elegantes lazadas, por detrás del sombrero unas cintas de seda de unos 25 centímetros de ancho ribeteadas de un valioso encaje de oro; en su conjunto se ve un arte de irreprochable gusto.
Este sombrero se le pone a la Virgen cuando viene al pueblo, para preservarla del polvo del camino, y este año se piensa vestirla así, con el solo fin de que los forasteros que concurran a las fiestas del Centenario puedan verla con el gracioso traje de Pastora.

La Provincia, 26 de julio de 1913
Javi el almonteño

Bibliografía:

La Provincia (Huelva), 26 de julio de 1913.

MUÑOZ BORT, D.: El gobierno municipal de la Villa de Almonte y su representación institucional (Evolución Histórica), Cuadernos de Almonte nª 6. Huelva, 1996.

FLORES CALA, J.: Historia y documentos de los traslados de la Virgen del Rocío a la villa de Almonte (1607- 2005). Cuadernos de Almonte (número extraordinario). Sevilla, 2005.

La olvidada “Corona del Sol” de la Virgen del Rocío



El pasado jueves 12 de abril, fue presentado por el taller orfebre Hermanos Delgado de Sevilla, el diseño de la nueva corona de la Virgen del Rocío con motivo del Centenario de la Coronación Canónica que acontecerá el próximo 2019. La nueva presea que representa la escena de Pentecostés, será ejecutada a base de donaciones por parte de las Hermandades Filiales, como de la Matriz, así como de las no filiales y asociaciones. 

Se prevé que el estreno de la corona se realice en la Romería del Rocío de 2019, coincidiendo con el aniversario de la Coronación.

Con esta nueva adquisición para el patrimonio del Rocío, poco se ha aportado o estudiado a fondo sobre el ajuar o “tesoros” de la Patrona de Almonte. Recientemente la Hermandad Matriz puso en valor este ajuar con la creación del “Museo Tesoro de la Virgen del Rocío”, siendo autentica admiración por las diferentes piezas que lo compone repartidos en las tres salas que se localizan en los triforios del Santuario.

De todas ellas nos fijamos concretamente en una pieza orfebre. Se trata de la olvidada “Corona del Sol”. En su diseño, se representa un sol humanizado y sonriente, de ligera impronta americanista, fulgura resplandeciente en el comedio del sostén arbotante, o imperial, que enlaza el canasto de la corona con su diadema; simpática caracterización de la que ha tomado el popular sobrenombre. Su cestillo, o coronel y picado de lustre, al igual que el resto de la pieza. En esta base, presenta una ornamentación configurada a base de “ces” expandidas que abrazan cartelillas de formato trapezoidal, unas, y oval otras, imitando el engaste de una piedra preciosa, aunque recreadas en el propio metal. Se asienta todo el canasto, a su vez, sobre un aro básicamente ornamentado por enredadas guirnaldas laureas.

Corona del Sol de la Santísima Virgen del Rocío. Exposición 1998.

En la diadema, distintos motivos vegetales decoran los espacios de la media luna invertida que forma la creciente, de tal guisa que la representación de este elemento se distribuye alrededor de un eje central, encarnado por dos “ces” enfrentadas, en torno a un óvalo que recrea una piedra preciosa labrada en metal, del que penden los tallos y hojarascas de dos tulipanes hacia cada extremo, armoniosamente esparcidos por las caídas menguantes del semicírculo. En opinión de la experta de joyería, doña Leticia Arbeteta Mira, la presencia de esta modalidad floral ha podido ser tomada por el orfebre ejecutante de las turquerías. 







Contornean toda la diadema unos rayos flameados y ondulantes que alternan con otros rectos, sobre cuyos remates figuran pinchadas unas estrellas que denotan, en su ejecución, cierta tosquedad, aunque el objeto no queda exento por ello de otros muchos y bellos detalles refinados. Aglutina en total catorce estrellitas que se alinean, de modo equitativo, en rayos derechos ubicados a cada lado de la cruz flordelisada, recreada a base de flor de lis, que se alza como el epicentro de la pieza, al germinar de una flor abierta (una posible rosa silvestre).

Podemos encontrar una corona similar perteneciente a la antigua Cofradía de la Bofetá de Sevilla.

La corona de plata se compone de canasto circular que se abre en tamaño en ritmo ascendente, seis imperiales distintos entre sí y una aureola enmarcada de la que sobresalen una cruz sustentada por ángeles y una serie de haces de luz o rayos zigzagueantes y rectos de modo alterno rematados los segundos en estrellas de siete puntas. La pieza sólo está labrada por una de sus caras, en el caso del canasto o los imperiales en la parte vista, mientas que en el caso de la aureola y sus remates sólo en la parte frontal.

Corona de la Hermandad del Dulce Nombre

Sobre el imperial central de la corona se sitúa un sol asemejando un rostro humano en su esfera y rodeado por una serie de haces de luz que repiten a menor escala los rayos zigzagueantes y rectos de modo alterno, al igual que la corona de la Virgen del Rocío.

Si atendemos al análisis elaborado por el IAPH (Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico) en 2008, la presea del Dulce Nombre es fechable entre 1701 – 1750.
¿Dataría de esta fecha la corona de Almonte? Si comparamos las distintas representaciones existentes de la Virgen del Rocío durante el siglo XVII hacia parte del siglo XIX, podíamos cotejar si esta pieza de plata se acerca al más mínimo detalle en las representaciones de la virgen, ya sea en orfebrería, litografías o pinturas.

Del siglo XVII nos llega dos representaciones de la Virgen del Rocío; la primera se trata de una pieza de orfebrería de plata proveniente de Sanlúcar de Barrameda, un báculo fechado en 1680, a día de hoy es el retrato más antiguo de la Patrona almonteña. La Virgen ataviada con el atuendo de los Austrias, muestra una simple corona de canasto, desprovista de la diadema. Quizás fuese la corona que regalase doña Isabel, mujer del hacendado Hernando Caballero, vecinos de Almonte y fechado ya en 1583. De misma similitud aparece esta corona de canasto en la demanda de plata del siglo XVIII y restaurado en 1813 de los tesoros de la Hermandad Matriz. Debemos de esperar hasta 1696 cuando aparezca una corona con resplandor sobre la Virgen. Esta corona será la que ilustre las distintas representaciones de Nuestra Señora durante todo el siglo XVIII y parte del XIX. 
Báculo de la Hermandad de Sanlúcar de Barrameda de 1680. Siendo mayordomo Juan Lozano
Azulejo de 1696 de la primitiva ermita del Rocío. Anónimo.
Esta presea pintada en 1696, será plasmada durante el siglo XVIII, en ocasiones coronado los rayos flameados y ondulantes por unas estrellas, mientras tantos en otras se excluyen. Imaginamos que por criterio o precisión del autor de la obra.

Distintas representaciones de la corona de la Virgen del Rocío durante el siglo XVIII

Como dijimos antes, la ilustración de esta esta pieza de plata se extiende hasta el siglo XIX, cuando en 1813, la Virgen adquiere un nuevo juego de plata, el llamado conjunto de rayos biselados, regalo del hermano mayor de Almonte, Juan José Lagares. Corona que se plasmara en numerosas ocasiones durante en este siglo decimonónico con más o menos exactitud. 

Ntra. Sra. del Rocío con el conjunto de rayos biselados de 1813. 

Ante las evidencias gráficas de la Virgen durante estos casi dos siglos, nada tiene que ver la Corona del Sol con estas coronas en sus trazas pictóricas. La presencia del sol humanizado es nula, como de los detalles de la diadema. Si coincide con los rayos flameados y ondulantes.

¿Cuándo aparece la Corona del Sol ilustrada?

Durante el siglo XIX, queda inventariado en dos ocasiones el rico ajuar de la Virgen del Rocío. El primero de ellos fechado el 2 de agosto de 1805, en el que se nos da cuenta de dos coronas: una de plata y la otra de plata sobredorada.

El siguiente inventario es elaborado por el párroco de Almonte don Ángel Márquez Parreño, fechado el 30 de diciembre de 1884. Nos vuelve a indicar la existencia de dos coronas: una corona imperial labrada y cincelada, y otra corona de plata sobre dorada. Recordemos que la corona imperial es la regalada en 1813 a la Virgen, por lo tanto la dos primeras corona citadas en 1805, sobrevive a 1884 la corona sobredorada, perdiéndose el rastro de la corona de plata ¿la corona sin diadema del báculo de Sanlúcar?

Desconociendo por completo si la “corona de plata sobredorada” inventariada en 1805 y 1884 se tratase de la Corona del Sol, en una relación de coplas populares dedicadas a la Virgen del Rocío en el siglo XIX, puede arrojarnos un poco de luz.

La Virgen del Rocío, 

Blanca Paloma, 

Ha estrenado un vestido, 

Manto y corona. 

Esta copla decimonónica recogida en una obra de principios del siglo XX, puede darnos la clave. Del gran legado de la familia Cepeda de la Palma del Condado, se conserva una pintura fechada hacia 1880. La Virgen del Rocío emerge desde sus andas de madera elaboradas por Juan de Astorga en 1820, y entre dos candelabros de plata, la Señora de Almonte aparece encarnada con la Corona sobredorada del Sol, luciendo junto a las ráfagas y media luna de rayos biselados. Por lo tanto, tenemos la primera presencia pictórica de la mencionada corona. 

Pintura de hacia 1880. Perteneciente a la familia Cepeda.
Comparación de la corona con la pintura.

En 1917, el pintor Manuel García Rodríguez, realiza un cuadro de la Reina de las Marisma para el nazareno Juan Luis Cózar y Lázaro, del que había sido párroco de Almonte y posteriormente del Divino Salvador en Sevilla. La Virgen aparece en su divina majestad, elevándose sobre el antiguo santuario, anterior a las reformas de 1918 que cambiarían la fisonomía de su fachada. La Virgen con ráfagas de rayos biselados, vuelve a ser representada con la Corona del Sol, jugando con la intensidad de su dorado con el plateado de las ráfagas. Dicho cuadro presenció todas las reuniones de las Juntas de la Coronación Canónica. Hoy esta obra se localiza en Dos Hermanas, ciudad natal de Cózar y Lázaro.

Pintura de Manuel García Rodríguez . 1917.

Comparación de la corona con la pintura

No volvemos a tener constancia de la presencia de esta corona en más representaciones, ni tan siquiera en fotografías. Quizás cayera por su valor artístico ante la nueva corona de 1919 para la Coronación Canónica que encandiló a los devotos por su belleza y elaboración.

Sin embargo, no deja de sorprender la referencia citada de la copla popular ante el estreno de una corona, y que esta se vea involucrada en un corto tiempo cronológico con la primera aparición de la Corona del Sol en dos pinturas a finales del siglo XIX y principios del XX.

Ahora son varias preguntas las que quedan en el aire, y varias hipótesis la que se plantean; si la corona es de finales del siglo XVII o principios del XVIII, con varias reformas a lo largo del tiempo, o bien, si pudiera haberse adquirido muchos después del año de su ejecución, o si realmente data del siglo XIX como presencia las dos pinturas en la que se retrata por vez primera.

Javi el almonteño.

Bibliografía:

- MAYO RODRÍGUEZ, J.: La Corona del Sol, la revista del Rocío, nº 9, Cadena Ser. Huelva, 2012, pp 41–43.

- CRUZ DE FUENTES, L.: Recuerdo del primer Centenario del Rocío Chico. Huelva. 1913, p 42.

- MUÑOZ BORT, D.: El ayuntamiento de la villa de Almonte y la expansión de la devoción a la Virgen del Rocío (Siglos XIV – XX). Parte segunda”, revista Exvoto, nº 1. Sevilla, 2012, p 38.

- LÓPEZ TAILLEFERT, M. A.: El ajuar de Ntra. Sra. Del Rocío y de su ermita según un inventario del último cuarto del siglo XIX, revista Exvoto, nº 2. Sevilla, 2013, pp 43-58.

- CALDERÓN ALONSO, G.: Nuevos datos sobre el lienzo de la Virgen del Rocío de Manuel García Rodríguez, revista Exvoto, nº 6. Sevilla, 2017, pp 91-102.

- Orfebrería religiosa en la Villa de Almonte 1998, cuadernos de Almonte, nº 14. Huelva, 1996.